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Afrontando el Cáncer Laboral. Un compromiso por la Seguridad y Salud en el Trabajo

Emisiones de motor diésel

Este domingo día 4 de Febrero se ha celebrado el Día Mundial contra el Cáncer y desde Fundación e-coordina queremos destacar la necesidad de reflexionar sobre la dimensión que esta enfermedad tiene también en el entorno laboral. El cáncer es la primera causa de muerte en el trabajo en Europa. Tiene una afección muy amplia e impacta no sólo en la salud física, psíquica y emocional sino que extiende su impacto a las esferas personales, profesionales, sociales y económicas de las personas. No es menos cierto que además de afectar a las personas también tiene un impacto significativo en las organizaciones y la salud general en el lugar de trabajo.

El cáncer es la segunda causa principal de muerte a nivel mundial. La Organización Mundial de la Salud estima que en 2022 se produjeron 20 millones de nuevos casos de cáncer y 9,7 millones de muertes por esta enfermedad. Aproximadamente 1 de cada 5 personas desarrolla cáncer a lo largo de su vida, 1 de cada 9 hombres y 1 de cada 12 mujeres muere a causa de la enfermedad.

Según los datos de la Asociación Española Contra el Cáncer en España durante 2023 se detectaron 295.675 nuevos casos de cáncer de los cuales 172.279 se diagnosticaron en hombres y 123.396 en mujeres siendo los cánceres más frecuentes:

  • Colorrectal
  • Próstata
  • Mama
  • Pulmón
  • Otros de piel

La evolución del cáncer en España ha ido en aumento de forma significativa y las proyecciones son alarmantes:

Proyección número de casos de cáncer 2025-2050

El cáncer es la primera causa de muerte en el trabajo en Europa. Es una enfermedad multicausal y, por eso, es difícil determinar su origen, sin embargo, se estima que el 30% de todos los cánceres tienen un origen laboral. De acuerdo con los cálculos efectuados sobre la carga reciente y futura de las enfermedades profesionales, el cáncer de origen laboral constituye y seguirá constituyendo un problema por efecto de la exposición de los trabajadores a los carcinógenos.

Dada esa multicausalidad, la conexión entre el cáncer y el trabajo es una realidad muy compleja. Muchos puestos de trabajo están expuestos a agentes químicos y se dan exposiciones laborales a sustancias carcinógenas, mutágenas o tóxicas para la reproducción, con frecuencia se dan exposiciones combinadas y existe falta de medidas preventivas o medidas insuficientes o inadecuadas. El desconocimiento de la presencia de estos agentes en los lugares de trabajo puede provocar graves efectos en la salud de las personas trabajadoras y es por ello por lo que deben integrarse en la gestión preventiva la identificación, evaluación y planificación de medidas de estos agentes.

Resulta necesaria una adecuada identificación de estos agentes, considerando la aplicación del Real Decreto 665/1997, sobre la protección de los trabajadores contra los riesgos relacionados con la exposición a agentes cancerígenos durante el trabajo. En este sentido es fundamental el proceso de identificación y evaluación de riesgos teniendo en cuenta especialmente toda posible vía de entrada al organismo o tipo de exposición, incluidas las que se produzcan por absorción a través de la piel o que afecten a ésta y los posibles efectos sobre la seguridad o la salud de los trabajadores especialmente sensibles a estos riesgos.

En la medida en que sea técnicamente posible, se ha de evitar la utilización en el trabajo de agentes cancerígenos o mutágenos, en particular mediante su sustitución por una sustancia, una mezcla o un procedimiento que, en condiciones normales de utilización, no sea peligroso o lo sea en menor grado para la salud o la seguridad de los trabajadores.

Cuando no sea posible evitar el empleo de estos agentes han de aplicarse medidas de prevención y reducción de la exposición de acuerdo con las normas de aplicación (cerramiento de procesos, no superando valores límite, limitando el número de trabajadores expuestos, etc.).

Normas de higiene, empleo de equipos de protección individual adecuados, información y formación de trabajadores y vigilancia de la salud son medidas a aplicar para la gestión de la exposición de trabajadores a agentes cancerígenos.

Asimismo, el apoyo emocional para aquellos que luchan contra el cáncer es esencial y desde las organizaciones se pueden estructurar programas de asesoramiento, políticas de flexibilidad laboral durante el tratamiento o la reincorporación gradual al trabajo después de superar la enfermedad son medidas que no solo benefician al empleado, sino que también fortalecen la cultura organizacional.

La reincorporación al trabajo de una persona trabajadora tras una ausencia prolongada por motivos de salud, como superar un cáncer es un proceso delicado. Ya referíamos en el artículo sobre Tendencias en Seguridad y Salud en el Trabajo para 2024 que la gestión del retorno al trabajo tras una ausencia prolongada por motivos de salud es un reto en SST para las organizaciones. En este sentido resulta de especial importancia que las empresas adopten políticas que apoyen esta reincorporación, favoreciendo ajustes en la carga y ritmo de trabajo por ejemplo, la flexibilidad en los horarios y un entorno comprensivo y de apoyo (compañeros, mandos, servicio de prevención…).

Conviene destacar que entre el 30 y el 50% de las muertes por cáncer podrían prevenirse modificando o evitando factores de riesgo como el consumo de tabaco, la inactividad física, mala alimentación o la exposición a radiación ultravioleta, entre otros. Es aquí donde la promoción de la salud en el trabajo (mejorar las capacidades de los trabajadores de gestionar y mejorar su salud) tiene un papel determinante y donde tienen especial ventaja competitiva las empresas con modelos de gestión como la Empresa Saludable.

Así mismo la detección temprana, el tratamiento de los pacientes en fases tempranas y la investigación resultan ser estrategias fundamentales para mejorar el conocimiento y la eficacia de los tratamientos. El cáncer laboral no es solo una cuestión de estadísticas, es una realidad que requiere atención y acción. Las empresas, como actores clave en la vida de las personas trabajadoras, tienen la responsabilidad de crear entornos laborales que promuevan la seguridad, la salud y el bienestar laboral. Al hacerlo, no solo están invirtiendo en la productividad a largo plazo, sino que también están construyendo una cultura organizacional que valora la vida y el bienestar de sus miembros.

Desde el Instituto Nacional de Seguridad y Salud en el Trabajo (INSST) se promovió durante el año 2022 la campaña «EVITEMOS HOY EL CÁNCER LABORAL DE MAÑANA» (pincha para ver los materiales) que estuvo dirigida a la población trabajadora, empresariado y servicios de prevención y cuyo objetivo fue sensibilizar sobre la importancia de evitar la exposición a sustancias químicas cancerígenas o mutágenas en el trabajo.

Comprometámonos a enfrentar el desafío del cáncer laboral con responsabilidad, empatía, conciencia y acciones concretas.

Artículo escrito por Dolores Rico, Responsable de Cultura Preventiva y Comunicación Fundación e-coordina